Ha resultado necesario analizar previamente aquellos puestos de trabajo que necesitan mayor nivel de concentración para adaptarlos de la mejor manera posible a los trabajadores de la organización, de acuerdo al principio de adaptar la tarea al operario y no a la inversa.
Esta práctica es aplicable a aquellas organizaciones que presenten puestos de trabajo o tareas que requieran altos niveles de concentración por la minuciosidad del trabajo, en las que la posición de trabajo sea de pie.



