El bienestar emocional de los equipos se ha convertido en un factor clave para la competitividad, la productividad y la sostenibilidad de las organizaciones. En un contexto laboral cada vez más exigente, las empresas empiezan a integrar la salud mental dentro de su estrategia corporativa. Hablamos con José Terol, Country Manager de Affor Health, sobre la evolución de esta realidad en el entorno empresarial y sobre el crecimiento de la compañía en Cataluña.
La salud mental ha ganado protagonismo en los últimos años dentro del ámbito laboral. ¿Qué ha cambiado para que las empresas hayan pasado de verlo como un tema secundario a una cuestión estratégica?
El cambio principal es que el bienestar laboral ha dejado de ser un beneficio corporativo o un «parche» estético para convertirse en una necesidad estructural y de negocio. Varias cosas han impulsado esto: primero, el altísimo coste económico de la inacción. Los trastornos mentales son la segunda causa de ausencia laboral, con duraciones medias y un coste que no paran de crecer. En segundo lugar, el empuje normativo. La Inspección de Trabajo (con su Criterio Técnico 104/2021), la nueva Estrategia Española de Seguridad y Salud 2023-2027 y la recienta modificación de la ley de prevención, aprobada por el consejo de ministros en abril y en trámite parlamentario, han puesto el foco en la obligación real de evaluar e intervenir en los riesgos psicosociales. Por último, hoy el bienestar es el núcleo del employer branding. Muchas empresas ya vinculan su marca empleadora a la salud emocional para poder atraer a un talento, sobre todo joven, que ya no tolera entornos tóxicos donde no se les cuide.
Desde vuestra experiencia, ¿cuáles son hoy los principales retos relacionados con el bienestar emocional dentro de las organizaciones?
El gran reto actual es pasar del mero cumplimiento documental a la intervención real en la organización del trabajo. Algunas empresas hacen evaluaciones de riesgos psicosociales solo para evitar multas, no ven su utilidad en la gestión de las personas y los operadores especializados suelen generar informes muy extensos que acaban en un cajón sin que se implanten medidas preventivas reales. Otro reto es evitar el «socialwashing» o lo que llamamos el enfoque patchwork: dar charlas de mindfulness o días de la fruta mientras se mantienen cargas de trabajo inasumibles o liderazgos tóxicos. El reto de Affor Health es ayudar a las empresas a entender que deben intervenir en el origen: rediseñando el trabajo, capacitando a la cadena de mando y fomentando la creación de espacios laborales seguros y saludables.
Cada vez se habla más de riesgos psicosociales, estrés o burnout. ¿Hasta qué punto estas situaciones impactan en la productividad y en la competitividad de las empresas?
El impacto es devastador. La trampa moderna es creer que mantener a los equipos en un «modo de desempeño permanente», con alta exigencia y baja recuperación, es rentable. La realidad es que el 40% de los empleados en España señala el trabajo como la principal causa de su estrés o ansiedad. A nivel cerebral, el estrés crónico agota las redes neuronales, volviendo el pensamiento más rígido y menos creativo, y disparando los errores. Un entorno con falta de seguridad psicológica hunde la moral, incrementa la rotación y reduce la innovación. Por el contrario, los estudios muestran que invertir estratégicamente en bienestar tiene un retorno de inversión muy claro: Según el Estudio sobre el ROI del bienestar”, realizado por Wellhub, el 56% de los empleadores asegura que recuperan el doble de lo invertido en estas políticas.
Muchas compañías quieren actuar, pero no siempre saben cómo hacerlo. ¿Qué medidas concretas pueden implementar las empresas para integrar la salud mental en su cultura corporativa?
Recomendamos una hoja de ruta en varios niveles. Primero, diagnosticar con precisión, combinando cuestionarios validados cuantitativos con técnicas cualitativas (entrevistas, grupos focales) para entender dónde y por qué se sufre en la empresa. También, incluir la vigilancia de la salud mental de los colaboradores en el sistema de Seguridad y Salud de la empresa, superando la identificación de la Medicina del Trabajo con los reconocimientos médicos. Segundo, garantizar el apoyo social y la capacitación, formando a los líderes para que sepan detectar «Red Flags» o señales de sufrimiento mental en sus equipos y actuar a tiempo. Tercero, implementar verdaderos Programas de Ayuda al Empleado (PAE) que brinden asistencia psicológica confidencial, asesoramiento y canales seguros. Y lo más importante: medidas organizativas, como aplicar el derecho a la desconexión digital, la flexibilidad horaria real, y eliminar todo aquello que sobrecarga sin aportar valor (por ejemplo, reducir el exceso de reuniones, que ha demostrado bajar el estrés drásticamente).
Affor Health ha experimentado un crecimiento importante en Cataluña. ¿Qué os ha llevado a reforzar vuestra presencia en este territorio?
Cataluña cuenta con un tejido empresarial muy dinámico, con un peso enorme en los sectores de servicios, la industria y la innovación, que son precisamente entornos donde la exigencia cognitiva y los ritmos de trabajo generan retos psicosociales importantes. Además, existe un ecosistema muy avanzado en la región. Según el reciente informe de la BioRegión de Cataluña, existen 52 compañías trabajando específicamente en innovación para la salud mental, atrayendo una gran inversión en salud y bienestar. A esto se suma el firme compromiso de instituciones catalanas y agentes sociales como Foment del Treball, que están promoviendo guías pioneras sobre liderazgo y bienestar psicosocial. Estar aquí nos permite crear sinergias en uno de los territorios más receptivos y maduros para transformar la prevención laboral.
¿Cómo está respondiendo el tejido empresarial catalán a este cambio de paradigma? ¿Detectáis una mayor sensibilidad o demanda por parte de las empresas?
Sí, detectamos una sensibilidad creciente. Las grandes empresas y la administración pública en Cataluña siempre han ido, en muchos aspectos de prevención, un paso por delante, contando con servicios de prevención propios que buscan enfoques más proactivos. Vemos un claro interés de las direcciones de RRHH de las empresas catalanas, que nos trasladan que la salud mental es ahora una de sus mayores preocupaciones. No obstante, el tejido de las pymes y microempresas todavía se enfrenta a barreras de recursos y, en ocasiones, su acercamiento sigue siendo reactivo (ante una baja o una inspección). La demanda de herramientas que faciliten un diagnóstico ágil y la implantación de servicios como la atención psicológica online está creciendo a muy buen ritmo.
¿Podría compartir algún ejemplo o tendencia que refleje cómo las organizaciones están incorporando políticas de bienestar emocional y qué resultados están obteniendo?
Una tendencia clara es involucrar la participación de la plantilla en el diseño de su bienestar. Un ejemplo de buena práctica lo hemos visto en el sector agroalimentario en Cataluña, donde hay empresas que están implantando un sistema de gestión de los riesgos psicosociales que incluye la prevención primaria, secundaria y terciaria y que está dando resultados, no solo de reducción del absentismo sino consiguiendo un incremento visible en la productividad y la retención de los colaboradores. Los resultados de estas intervenciones organizativas estructurales superan con creces a las medidas puramente puntuales.
Mirando al futuro, ¿qué papel jugará la salud mental dentro de las estrategias empresariales y del liderazgo corporativo?
En el futuro, la salud mental no se gestionará como una iniciativa aislada de Recursos Humanos, sino como el núcleo de la sostenibilidad, fuertemente vinculada a los criterios ESG. El concepto de «liderazgo saludable» será un requisito indispensable para los directivos. Se ha demostrado que el estrés del líder se contagia y determina el bienestar de su equipo. Por tanto, la capacidad de un mánager para crear seguridad psicológica, ser empático y gestionar la organización de manera justa será la habilidad directiva más valorada. Las empresas que integren esto de verdad serán las que logren atraer el talento, reducir costes y sobrevivir en un entorno competitivo.






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