- El presidente de Henkel Ibérica sitúa la innovación, la adaptación al cambio, el foco estratégico, la visión a largo plazo y el propósito entre las claves de la longevidad empresarial
- Henkel celebra este 2026 su 150º aniversario como una multinacional con 50.000 profesionales, presencia en más de 100 países y unas ventas anuales superiores a los 20.000 millones de euros
- La compañía ha invertido más de 100 millones de euros en Catalunya en los últimos años y consolida Montornès del Vallès como un centro estratégico de producción, innovación y logística del grupo
La sede de Foment del Treball ha acogido hoy un nuevo Desayuno Ejecutivo organizado conjuntamente con PwC con Adrian Orbea, presidente de Henkel Ibérica, que ha compartido con empresarios y directivos las claves que han permitido a la compañía alcanzar los 150 años de historia manteniendo su capacidad para crecer, innovar y adaptarse a un entorno en constante transformación.
Bajo el título “El secreto de la longevidad empresarial”, Orbea ha construido su intervención a partir de un paralelismo entre los hábitos que contribuyen a una vida larga y saludable y las prácticas que permiten a una empresa perdurar: mantenerse activa, alimentarse bien, cultivar relaciones sólidas, conservar un espíritu joven y contar con un propósito claro.
En la presentación de Orbea, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha subrayado el gran peso que tiene el sector químico en la economía catalana y ha expuesto que “Adrian Orbea representa una generación de directivos con una clara vocación internacional, pero también profundamente vinculada a Barcelona y a Catalunya, que entiende que competitividad, innovación, sostenibilidad y compromiso con el territorio deben ir de la mano”. Por su parte, el socio responsable de PwC en Catalunya, Ignacio Marull, ha indicado que “la presencia de tres hubs internacionales de Henkel en Barcelona demuestra la capacidad de la ciudad para atraer actividad global de alto valor añadido”. Además, durante su intervención, Marull ha animado a Adrian Orbea a continuar profundizando en esta apuesta para seguir impulsando el papel de nuestra ciudad como polo de talento, innovación y crecimiento dentro del grupo.
“Cumplir 150 años no consiste en mirar por el retrovisor, sino en seguir mirando hacia adelante con la curiosidad, la valentía y las ganas de cambiar el mundo propias de un fundador”, ha manifestado el presidente de Henkel Ibérica, que ha reivindicado la capacidad de transformación permanente como uno de los grandes activos de la compañía.
Fundada por Fritz Henkel en Alemania en 1876 con solo tres trabajadores, Henkel se ha convertido en una multinacional con 50.000 profesionales en más de 100 países y unas ventas anuales superiores a los 20.000 millones de euros. En este proceso, la compañía ha combinado crecimiento, adquisiciones, innovación y una revisión permanente de su modelo de negocio para concentrar recursos en aquellos ámbitos en los que puede alcanzar una posición de liderazgo.
Orbea ha puesto especialmente en valor el peso de Henkel Ibérica, presente en España y Portugal desde hace más de seis décadas. Actualmente, ocho de cada diez hogares españoles cuentan con algún producto o tecnología de la compañía. En los últimos años, Henkel ha invertido más de 100 millones de euros en Catalunya, reforzando el país como uno de sus pilares estratégicos para la innovación y el crecimiento.
Uno de los principales exponentes de esta apuesta es el centro de Montornès del Vallès, que produce más de 200.000 toneladas anuales de detergentes y adhesivos, da empleo a más de 500 personas y exporta a más de 60 países. Las inversiones realizadas han permitido incorporar una nueva línea de alta velocidad para el envasado de detergentes, una planta de producción de adhesivos para la industria aeroespacial, un segundo almacén automático que actúa como hub logístico para el sur de Europa y nuevas capacidades de planificación y compras en Barcelona.
Una multinacional con “corazón de startup”
Otro de los ejes de la intervención ha sido la capacidad de mantener un espíritu emprendedor después de un siglo y medio de actividad. Henkel cuenta actualmente con unos 3.000 profesionales dedicados a I+D, destina aproximadamente el 3% de sus ventas a investigación y dispone de más de 180 centros de innovación en todo el mundo.
“A veces me gusta decir que Henkel es una multinacional con corazón de startup”, ha explicado Orbea. Esta voluntad innovadora se traduce en soluciones que van desde detergentes más sostenibles hasta adhesivos para la movilidad eléctrica, la electrónica, los smartphones o la industria aeroespacial.
La innovación, sin embargo, ha señalado, “necesita también estabilidad y capacidad para pensar a largo plazo”. Henkel sigue siendo una compañía familiar en la que más del 60% de las acciones se mantienen en manos de la quinta generación de la familia fundadora. Este modelo combina propiedad familiar y gestión profesionalizada y, según Orbea, facilita una perspectiva estratégica menos condicionada por el corto plazo.
En Montornès del Vallès, este compromiso se ha concretado en una planta que alcanzó la neutralidad de carbono en 2023, funciona con energía 100% renovable y dispone de más de 18.000 metros cuadrados de placas solares.
El presidente de Henkel Ibérica ha concluido que la capacidad de una empresa para perdurar no depende únicamente de preservar aquello que la ha hecho crecer, sino de saber transformarse sin perder su identidad. Después de 150 años marcados por profundos cambios tecnológicos, económicos y sociales, Henkel afronta esta nueva etapa bajo el lema de su aniversario: “Future? Ready!”.















Comments are closed.