- La patronal propone reforzar el papel de las mutuas, revisar los complementos de IT y recuperar el despido objetivo por absentismo
- Foment también pone sobre la mesa descargar a las empresas de los costes que asumen entre los días 4 y 15 de baja
- En España, la cifra de trabajadores que no acudieron ningún día a trabajar en el ejercicio 2025 ascendió a 1.407.819
Foment del Treball reclama una reforma profunda del sistema de gestión de la incapacidad temporal para hacer frente al crecimiento del absentismo laboral, un fenómeno que afecta a la competitividad de las empresas, la salud de los trabajadores y la sostenibilidad del sistema de protección social.
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha advertido que “el absentismo es un problema global que afecta a todo el mundo y que empieza a ser inasumible para la economía y para nuestra sociedad”.
La patronal ha presentado el Libro Blanco sobre el Absentismo, un documento que actualiza los trabajos desarrollados por Foment -en 2023 ya se presentó un informe sobre esta cuestión- y combina el análisis estadístico y jurídico con las aportaciones de expertos, empresas, mutuas, servicios de prevención y organizaciones empresariales.
El diagnóstico evidencia la magnitud del problema. En 2025 se iniciaron en España 9,1 millones de procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, frente a los 660.952 derivados de contingencias profesionales.
El coste conjunto de la incapacidad temporal por contingencias comunes para el sistema de Seguridad Social y las empresas alcanzó los 33.280 millones de euros en 2025, prácticamente el doble que en 2019. De esta cantidad, 16.115 millones fueron asumidos directamente por las empresas. En Catalunya, el coste total se situó en 6.279 millones, de los cuales 3.074 millones recayeron sobre las empresas.
Los datos más recientes indican que la cifra de trabajadores que no acudieron ningún día a trabajar a nivel nacional en el ejercicio 2025 ascendió a 1.407.819, experimentando un aumento del 7,73% respecto al ejercicio 2024 y de un 75,60% respecto a 2018. En Catalunya, la cifra es de 221.722 trabajadores, experimentando un aumento del 5,31% respecto al ejercicio 2024 y de un 46,50% respecto a 2018.
El presidente Sánchez Llibre ha remarcado que la reforma debe ser compatible con la protección de los trabajadores: “Quien no puede trabajar por motivos de salud debe disponer de la atención, del tiempo necesario para recuperarse y de la protección que necesita”. En este sentido, ha reclamado que la cuestión entre de lleno en la agenda pública: “Reclamamos al Gobierno del Estado y a los grupos parlamentarios que la reducción del absentismo ocupe un lugar prioritario en la agenda política”.
El Libro Blanco pone especialmente el foco en las contingencias comunes, que constituyen el principal componente del absentismo. La directora de Relaciones Laborales y Asuntos Sociales de Foment, Yésika Aguilar, ha destacado que “la incapacidad temporal por contingencias comunes concentra el principal componente del absentismo actual en nuestras empresas y representa aproximadamente el 80% de las ausencias”.
Aguilar ha incidido en que “el absentismo es un fenómeno complejo y de naturaleza multifactorial; por lo tanto, no hay una única solución”. También ha señalado que “en Catalunya, aproximadamente el 58% de las bajas se concentran en el 10% de los trabajadores”, lo que refuerza la necesidad de mejorar la prevención, el seguimiento y la gestión de los procesos.
Un paquete de reformas para actuar sobre las causas
Entre las principales propuestas, Foment plantea dar un papel mucho más amplio a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social en los procesos por contingencias comunes, permitiendo que desarrollen actuaciones sanitarias, diagnósticas y rehabilitadoras para acelerar la recuperación de los trabajadores.
El catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social y miembro del grupo impulsor del Libro Blanco, Jordi García Viña, ha explicado que el documento parte de una voluntad de reforma profunda: “No queríamos hacer unas propuestas enmarcadas en lo que ya tenemos: queríamos ser ambiciosos y, en muchas ocasiones, proponemos modificar las normas actuales”.
García Viña ha defendido también que “no queremos que las mutuas solo colaboren; queremos que tengan mucho más protagonismo en la gestión de la incapacidad temporal”.
La patronal catalana reclama reducir las listas de espera y mejorar la coordinación entre los servicios públicos de salud, el INSS, las mutuas, las inspecciones médicas y las empresas. El Libro Blanco apuesta por una mayor interoperabilidad de los sistemas.
En el ámbito económico, Foment propone que las empresas dejen de asumir directamente la prestación entre los días 4 y 15 de la baja, revisar las obligaciones de cotización durante estos procesos y eliminar el sistema de pago delegado.
El documento plantea igualmente revisar los complementos de incapacidad temporal establecidos en la negociación colectiva, reforzar los mecanismos frente al fraude y el abuso, y recuperar el despido objetivo por absentismo con las garantías jurídicas correspondientes.











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