La dificultad para encontrar profesionales con determinados perfiles se ha convertido en uno de los retos del tejido empresarial. En este contexto, la movilidad internacional del talento abre nuevas oportunidades para conectar las necesidades de las empresas con profesionales de otros países. B4M Bridge4Mobility-LATAM, liderada por David Anton i Martínez, trabaja en este ámbito impulsando proyectos que conectan talento latinoamericano con oportunidades laborales en España. Conversamos con su CEO sobre el modelo de negocio de la compañía, los proyectos desarrollados en Colombia, Perú y Ecuador y los retos de la captación e integración de profesionales internacionales.
B4M Bridge4Mobility-LATAM trabaja para conectar talento y oportunidades profesionales entre países. ¿Cómo nació la compañía y cuál es hoy su modelo de negocio?
Bridge4Mobility nace en 2014 con proyectos de movilidad profesional dentro de Europa. En 2020 ampliamos nuestra actividad a Colombia y, a partir de 2024, nos integramos en el grupo austríaco Talent & Care, que hoy cuenta con más de 1.000 profesionales trabajando en Alemania y Austria. Nuestro modelo es un servicio integral para la empresa. Buscamos y seleccionamos al profesional en el país de origen y validamos su formación y experiencia. También gestionamos todos los trámites de extranjería y lo acompañamos durante el primer año después de su llegada. La empresa tiene un único interlocutor durante todo el proceso.
La falta de profesionales cualificados es uno de los retos a los que se enfrentan muchas empresas. ¿En qué sectores detectáis mayores necesidades de talento y cómo puede contribuir la movilidad internacional?
El sector sanitario y sociosanitario es uno de los que presenta mayores necesidades: enfermería, auxiliares y fisioterapeutas. Pero cada vez recibimos más solicitudes de la industria y de los oficios: soldadores, torneros, operarios industriales, encofradores, ferrallistas y otros profesionales de la construcción. La clave es que faltan profesionales de aquí que quieran dedicarse a estos oficios. El talento local no será suficiente para cubrir toda la demanda del mercado laboral. La movilidad internacional no sustituye al talento local: lo complementa allí donde existe una carencia real.
Uno de vuestros ámbitos de actividad es la captación de profesionales de países como Colombia, Perú y Ecuador para incorporarlos al mercado laboral español. ¿Cómo funcionan estos proyectos y qué resultados estáis obteniendo?
Tenemos sedes en Bogotá y Barranquilla y agentes locales en Ecuador y Perú. Partimos de una ficha de cada puesto de trabajo, con las tareas, los turnos, la experiencia y el salario, y realizamos la selección en origen. Evaluamos tanto la parte técnica como la humana y, si es necesario, realizamos pruebas prácticas. La empresa entrevista a los finalistas y tiene la última palabra. A partir de ahí, nos encargamos de la oferta, del permiso de trabajo, del visado y del viaje.
Actualmente ya tenemos profesionales del ámbito sanitario trabajando aquí. Tenemos más de 100 profesionales adicionales que llegarán a Cataluña en los próximos meses y, próximamente, también llegarán profesionales de otros sectores.
Llevar talento de un país a otro va mucho más allá de encontrar un puesto de trabajo. ¿Cómo acompañáis a los profesionales durante el proceso de selección, traslado e integración en el país de destino?
Para que un proyecto funcione hay dos clientes: el cliente interno, que es el profesional, y el cliente externo, que es la empresa. Por eso, la clave es la selección. Hay que encontrar a las personas adecuadas, que conozcan el oficio y comprendan bien las condiciones del trabajo. Y hay que hacerlo mediante un proceso absolutamente transparente, sin generar falsas expectativas.
Nuestro acompañamiento no termina con la selección. Mientras se espera el permiso, en muchos casos el profesional ya empieza a aprender catalán. Después organizamos el traslado y, una vez que la persona está aquí, la acompañamos para que la integración funcione. Esta última parte es fundamental.
¿Qué aporta el talento latinoamericano a las empresas catalanas? ¿Qué ventajas ofrece esta conexión entre Cataluña y América Latina?
Profesionales con una sólida formación técnica y experiencia real, y con una gran capacidad de adaptación y compromiso. Compartimos el idioma y muchos referentes culturales, lo que hace que la integración sea mucho más rápida que con otros orígenes. Además, la mayoría vienen con un proyecto de vida, no solo de trabajo: quieren quedarse, formarse y crecer dentro de la empresa. Para Cataluña, esta conexión con América Latina también es una oportunidad para reforzar los vínculos económicos y humanos que ya son muy sólidos.
Los procesos de movilidad internacional también conllevan retos administrativos, legales y culturales. ¿Cuáles son hoy los principales obstáculos y qué habría que mejorar para facilitar la incorporación de profesionales extranjeros?
Los principales obstáculos son las trabas administrativas y, evidentemente, la vivienda, que no es fácil de encontrar. En el caso de la vivienda, contamos con otras empresas que nos ayudan. Pero lo fundamental es que los plazos de los permisos de trabajo y residencia sean más ágiles. Valoramos mucho la actitud colaborativa que encontramos en el SOC y en la Administración. Aun así, sería necesario agilizar los trámites, sobre todo en los perfiles que el propio mercado ya identifica como deficitarios.
Más allá de cubrir vacantes, ¿qué impacto puede tener la incorporación de talento internacional en la competitividad, la diversidad y la capacidad de crecimiento de las empresas?
Una vacante que no se cubre es producción que no se realiza, una línea que se detiene o un servicio que no se presta. Incorporar talento internacional permite a muchas empresas mantener la actividad y asumir nuevos proyectos que, sin personal, tendrían que rechazar. Además, los equipos diversos aportan nuevas formas de trabajar y de resolver problemas. Cuando el proceso cuenta con un buen acompañamiento, la incorporación es estable y la empresa gana capacidad de crecimiento a medio plazo, no solo un par de manos para hoy.
De cara al futuro, ¿cuáles son los próximos proyectos de B4M y cómo creéis que evolucionará la movilidad internacional del talento en los próximos años?
Queremos consolidar en todo el Estado lo que ya hemos empezado aquí, en Cataluña. También contemplamos esta movilidad hacia otros países de la Unión Europea, como ya hacemos con Alemania y Austria, y de manera multisectorial. La clave será hacerlo bien, de forma ética, ordenada y con acompañamiento, para que salgan ganando la empresa, el profesional y la sociedad.






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