- La patronal sitúa la vivienda entre los nuevos factores de competitividad empresarial por las dificultades que genera para atraer y retener talento
- El aumento del 6,1% de los costes laborales y el endurecimiento de las condiciones de crédito tensionan especialmente a las empresas de menor dimensión
- El 95,2% de las empresas catalanas tienen menos de 10 trabajadores, una elevada atomización que limita la productividad, la inversión y la capacidad de crecer
Foment PIME, el Consejo Territorial de la PYME de Foment del Treball, ha presentado el primer informe ‘PYME 360 Cataluña‘, que analiza la evolución de la economía y del tejido empresarial catalán durante el primer semestre de 2026 e identifica los principales riesgos y oportunidades para las pequeñas y medianas empresas.
El informe dibuja una economía catalana que mantiene un crecimiento sólido, pero cada vez más desigual entre sectores y tipos de empresa. El PIB creció un 2,9% interanual durante el primer trimestre, dos décimas más que el conjunto de España (+2,7%) y muy por encima de la Unión Europea (+0,7%). El dinamismo se concentra especialmente en los servicios (+3,7%) y la construcción (+5,4%), mientras que la industria avanza solo un 0,9%.
Esta evolución positiva de la actividad no evita, sin embargo, una presión creciente sobre los márgenes de muchas pymes. El coste laboral por trabajador aumentó un 6,1% interanual durante el primer trimestre, hasta los 3.595,99 euros mensuales. Con este telón de fondo, el presidente de Foment PIME, Pep Garcia, ha manifestado que “la pyme no pide privilegios, la pyme pide condiciones para competir”.
Una estructura empresarial muy atomizada
El informe identifica la dimensión empresarial como uno de los principales retos estructurales de la economía catalana. El 99,8% de las empresas activas son pymes y el 95,2% tienen menos de 10 trabajadores, mientras que las empresas medianas de entre 50 y 249 trabajadores representan solo el 0,75% del tejido productivo.
El director de Economía y Estudios de Foment del Treball, Salvador Guillermo, ha indicado que “hay que facilitar que las pequeñas empresas crezcan, como vía para ganar competitividad y capacidad de internacionalización”. Guillermo ha expuesto la “paradoja del talento que vive la economía catalana”: la falta de perfiles cualificados limita la actividad y el crecimiento de las empresas, aunque todavía hay desempleo.
A pesar de los desafíos, Cataluña mantiene una elevada vitalidad emprendedora. Entre enero y mayo se crearon 12.117 nuevas sociedades, un 11,8% más, y el capital desembolsado aumentó un 34%. Al mismo tiempo, sin embargo, las disoluciones crecieron un 7,1%, lo que pone el foco no solo en la creación de nuevas empresas, sino también en su capacidad para consolidarse, sobrevivir y ganar dimensión.
El presidente Garcia ha sostenido que “no podemos permitir que el dinamismo macroeconómico de Cataluña se construya sobre la fragilidad del 95% de nuestro tejido productivo”. En este sentido, ha abordado el endurecimiento del crédito, las necesidades de tesorería y el hecho de que parte de la financiación se destina a cubrir gastos corrientes en lugar de invertir. El dirigente patronal ha reclamado instrumentos de liquidez adaptados a las pymes y más rapidez en los pagos de la Administración. “Sin tesorería no hay inversión, sin inversión no hay productividad, sin productividad no hay crecimiento sólido”, ha remarcado Garcia.
La vivienda se convierte también en un factor de competitividad
Una de las principales conclusiones del informe es la incorporación del acceso a la vivienda como factor de competitividad empresarial. Para el presidente de Foment PIME “el problema residencial es hoy una barrera directa a la competitividad de las pymes catalanas”.
El precio de la vivienda en Cataluña creció un 10,5% interanual durante el primer trimestre de 2026, acumulando seis trimestres consecutivos con incrementos de dos dígitos. Este desajuste tiene consecuencias directas sobre la movilidad laboral y la capacidad de las empresas para captar y retener profesionales cualificados. El impacto es especialmente intenso en las pymes, que disponen de menos margen salarial que las grandes corporaciones para compensar unos costes residenciales elevados.
Salvador Guillermo ha defendido la necesidad de una política pública que amplíe la oferta de vivienda asequible y ha recordado que la escasez de viviendas presiona los precios al alza. “Es dudoso que el aumento de la recaudación vinculada a la vivienda se haya traducido en un esfuerzo equivalente en políticas de vivienda”, ha advertido. Además, el director de Economía de Foment ha pedido coherencia entre la fiscalidad, la regulación y el objetivo de ofrecer viviendas a precios asequibles, y ha señalado la responsabilidad del sector público.
El informe plantea que la respuesta debe pasar también por incrementar la oferta, movilizar suelo, agilizar la tramitación de nuevas promociones y ejecutar con rapidez los recursos públicos destinados a vivienda.
Fortalezas para afrontar el segundo semestre
A pesar de los riesgos, el informe identifica varios elementos favorables para las pymes catalanas. En primer lugar, la inversión extranjera directa alcanzó los 1.541,6 millones de euros durante el primer trimestre, un 145,6% más interanual, con un peso destacado de las tecnologías de la información y las comunicaciones y de la industria manufacturera.
También se mantienen como motores de la actividad los servicios, el turismo y el consumo interno. A estos factores se añaden las oportunidades vinculadas a la inversión pública y a la contratación asociada al presupuesto de la Generalitat, especialmente en ámbitos como la construcción y rehabilitación, la digitalización, la sanidad, la educación y la formación profesional.
En el ámbito exterior, Cataluña conserva su fortaleza exportadora, pese a una evolución desigual entre sectores. Entre enero y mayo, las exportaciones crecieron un 1%, con un buen comportamiento del automóvil y la metalurgia y una evolución más débil de la química y la agroalimentación.
Cuatro riesgos y cuatro oportunidades
De cara al segundo semestre, el informe identifica como principales riesgos la incertidumbre geopolítica y energética, un posible endurecimiento adicional del crédito, la compresión de los márgenes por el aumento de los costes y la debilidad de la demanda industrial europea.
En positivo, el informe de Foment PIME destaca la fortaleza del turismo y los servicios, las oportunidades vinculadas a la inversión pública, la recuperación de la inversión extranjera y del ecosistema industrial vinculado al vehículo eléctrico, y la evolución de los salarios reales y del consumo privado.













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