El impacto económico del conflicto en Oriente Medio.
La economía mundial vuelve a enfrentarse a un episodio de elevada incertidumbre geopolítica que pone a prueba, una vez más, su capacidad de adaptación y resiliencia. El conflicto en Oriente Medio ha afectado a una de las regiones estratégicas para el suministro energético mundial, provocando interrupciones en el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz y daños en infraestructuras críticas de producción y transformación de hidrocarburos.
Como consecuencia, se ha producido un importante repunte de los precios de la energía y una alteración significativa de las cadenas globales de suministro de petróleo, productos refinados, gas natural licuado y diversas materias primas esenciales para actividades industriales, como la fabricación de fertilizantes, componentes electrónicos y semiconductores.






