- La economía catalana crece por encima de Europa, pero Foment advierte de que la ventaja se estrecha y que el futuro dependerá de generar más valor añadido
- Salvador Guillermo: «No puede haber salarios más elevados ni un estado del bienestar más sólido sin una economía capaz de generar más valor añadido»
Foment del Treball ha presentado hoy el Informe de Coyuntura Económica de junio de 2026, Geopolítica, energía y crecimiento: la economía ante un nuevo foco de inestabilidad global, junto con una adenda específica dedicada a la productividad, la prosperidad y la competitividad como fundamentos de futuro.
La presentación, con la bienvenida de Joan Roget y la exposición del director de Economía y Estudios de Foment, Salvador Guillermo, y del presidente de la Comisión de Economía y Fiscalidad de la patronal, Valentí Pich, constata que la economía catalana mantiene una evolución positiva y continúa creciendo por encima de la mayoría de Europa. Sin embargo, Foment alerta de que este diferencial favorable se reduce y exige reforzar los factores estructurales de competitividad.
Según el informe, el PIB de Cataluña creció un 2,9% interanual en el primer trimestre de 2026, por encima del 2,7% registrado por el conjunto de la economía española. Este comportamiento contrasta con la debilidad de la zona euro, que registró una contracción intertrimestral del 0,2% y un crecimiento interanual de solo el 0,3%. A pesar de esta fortaleza relativa, el informe apunta señales de moderación: los servicios y la construcción sostienen buena parte del crecimiento catalán, mientras que la industria avanza solo un 0,6% interanual.
Foment subraya que el conflicto en Oriente Medio ha vuelto a situar la energía en el centro de los riesgos económicos globales. En este contexto, Foment considera imprescindible reforzar la seguridad energética, acelerar el despliegue de las energías renovables, reducir los costes energéticos y recuperar la confianza de los agentes económicos para evitar que la incertidumbre frene las decisiones de inversión y consumo.
La inflación sigue siendo otro elemento de preocupación. En abril, el IPC se situó en el 3,0% en Cataluña y en el 3,2% en el conjunto de España, mientras que la inflación subyacente fue del 2,6% y del 2,8%, respectivamente. El indicador armonizado español se situó en el 3,5%, por encima de la inflación de la Unión Monetaria, hecho que deteriora la competitividad relativa.
Foment también constata que el mercado laboral ha mejorado de forma sustancial. La afiliación aumentó en mayo un 2,3% interanual en Cataluña y el paro registrado se redujo un 3,7%. Aun así, la EPA del primer trimestre sitúa la tasa de paro catalana en el 10,1%. Para Foment, Cataluña ha corregido una de sus debilidades estructurales, pero ahora el reto es pasar de crear empleo a crear más valor añadido.
La productividad, eje de la prosperidad
Foment ha presentado una adenda al informe con la idea central de que la productividad es el principal mecanismo que transforma el crecimiento económico en prosperidad, salarios más elevados, competitividad empresarial y bienestar colectivo.
El director de Economía y Estudios de Foment, Salvador Guillermo, ha subrayado que “la productividad es el puente entre la competitividad económica y la prosperidad social”. En este sentido, ha remarcado que “no puede haber salarios más elevados ni un estado del bienestar más sólido sin una economía capaz de generar más valor añadido”.
Los países europeos con mayor PIB per cápita son también los que generan más valor por hora trabajada. España se sitúa en un índice de 92 en PIB per cápita respecto a la media de la UE, y en 95 en productividad por hora trabajada, mientras que economías como Dinamarca, Alemania, Francia, los Países Bajos, Irlanda o Luxemburgo presentan niveles superiores de renta y productividad.
Foment defiende que no existen sectores buenos y sectores malos por definición. La clave no es sustituir sectores, sino modernizarlos y aumentar su productividad. Esto es válido para la industria, el turismo, la agricultura, los servicios y las actividades tecnológicas. Las economías de éxito incorporan tecnología, invierten, exportan, mejoran la gestión y hacen más productivas todas las actividades.
Durante la rueda de prensa, Valentí Pich ha incidido en “el impacto que el exceso de regulación y los plazos administrativos tienen sobre la inversión y la productividad, que es nefasto”. En este sentido, el vicepresidente de Foment, Joan Roget, ha expuesto que “cuando una empresa necesita años para obtener permisos para construir o transformar una fábrica, mientras que en otros países competidores los plazos se resuelven en meses, Cataluña pierde inversión, actividad productiva y oportunidades industriales”.
Por ello, Foment reclama una revisión sistemática de la regulación, simplificación administrativa, seguridad jurídica, reducción de cargas y una administración pública más eficiente. La patronal defiende que es necesario evaluar si las normas cumplen los objetivos previstos y corregir o eliminar aquellas que generan costes sin aportar valor.
Foment sitúa entre las principales palancas de competitividad una fiscalidad más competitiva, infraestructuras eficientes y conectadas, energía segura y asequible, vivienda accesible, formación profesional, atracción y retención de talento, digitalización, I+D, transferencia de conocimiento universidad-empresa y crecimiento empresarial.
La patronal concluye que Cataluña necesita más valor añadido, más innovación, más digitalización, empresas más competitivas y más productividad. No necesita menos actividad económica ni sustituir su estructura productiva, sino hacerla más eficiente y capaz de generar prosperidad. Sin productividad no hay prosperidad sostenida; y sin prosperidad sostenida no se pueden garantizar mejores salarios, competitividad empresarial ni un estado del bienestar robusto.
Foment defiende que la productividad es el principal mecanismo que transforma el crecimiento económico en prosperidad, salarios más elevados, competitividad empresarial y bienestar colectivo.
El director de Economía y Estudios de Foment, Salvador Guillermo, ha subrayado que “la productividad es el puente entre la competitividad económica y la prosperidad social”. En este sentido, ha remarcado que “no puede haber salarios más elevados ni un estado del bienestar más sólido sin una economía capaz de generar más valor añadido”.
La presentación muestra que los países europeos con mayor PIB per cápita son también los que generan más valor por hora trabajada. España se sitúa en un índice de 92 en PIB per cápita respecto a la media de la UE, y en 95 en productividad por hora trabajada, mientras que economías como Dinamarca, Alemania, Francia, los Países Bajos, Irlanda o Luxemburgo presentan niveles superiores de renta y productividad.
Foment recuerda que los salarios individuales no dependen solo de la realidad de cada empresa, sino también de la productividad colectiva del conjunto de la economía. Por ello, una economía más productiva permite empresas más competitivas, mejores salarios y mayor capacidad para financiar los servicios públicos.










Comments are closed.