- El Think Tank de Foment destaca la necesidad de adaptar las competencias profesionales y reforzar la colaboración entre administraciones, empresas y sistema educativo para afrontar los retos del nuevo modelo energético
Expertas reunidas por el Think Tank de Foment del Treball, el Institut d’Estudis Estratègics, han participado en una nueva sesión del ciclo ‘Crecimiento Empresarial y Buenos Empleos’, dedicada en esta ocasión a las ‘Alianzas para la transición energética: administración, empresa y formación’. La jornada ha analizado cómo la transformación del modelo energético puede convertirse en una palanca para generar empleo de calidad, reforzar la competitividad empresarial y favorecer la cohesión social y territorial.
La sesión ha contado con Cristina Monge, analista y profesora de ciencia política y sociología, presidenta de Más Democracia, y María José Sánchez, directora de Diversidad, Cultura y Liderazgo de Naturgy, bajo la moderación de Virginia Guinda, vicepresidenta de Foment y presidenta de la Comisión de Energía de la patronal.
Durante la jornada se ha puesto de manifiesto que la transición energética va mucho más allá de la sustitución de tecnologías o fuentes energéticas y representa una transformación profunda del modelo económico, social y laboral.
En este sentido, Virginia Guinda ha destacado que “la transición energética no solo es una transición tecnológica, es una transformación de todo nuestro sistema económico”. También ha señalado que este proceso está impulsando nuevos perfiles profesionales, especializaciones e itinerarios formativos vinculados a las energías renovables, la sostenibilidad y las nuevas tecnologías. Según ha afirmado, “esta transición energética solo será un éxito si conseguimos que sea un éxito para una capa muy amplia de la población, no solo para determinados colectivos o determinadas empresas”.
Una de las cuestiones centrales del debate ha sido la necesidad de adaptar las competencias profesionales a las nuevas demandas del mercado laboral. En este ámbito, María José Sánchez ha explicado que los perfiles requeridos por el sector energético están evolucionando rápidamente. “Hemos pasado en los últimos años de requerir perfiles mucho más focalizados en el aspecto técnico a necesitar perfiles algo más versátiles”, ha afirmado. Sánchez ha subrayado que, sin abandonar la base técnica, las empresas demandan cada vez más profesionales orientados a la digitalización, los datos y las habilidades personales, capaces de desarrollarse “en entornos complejos” y de afrontar los retos derivados de la transición energética.
La sesión también ha abordado la necesidad de que esta transformación se desarrolle con amplios consensos sociales y territoriales. Cristina Monge ha advertido que “la transición energética es uno de los grandes desafíos que tenemos como humanidad para hacer frente al cambio climático y a toda la crisis ambiental”. Según ha explicado, la magnitud del reto exige actuar con rapidez, pero también garantizar que el proceso sea inclusivo y compartido. “Una transición energética, con la ambición que necesitamos afrontar, necesita hacerse rápido y, por tanto, necesita hacerse bien”, ha señalado.
Para Monge, este objetivo implica construir la transformación conjuntamente con todos los actores implicados: “Hacerse bien significa hacerse de acuerdo con los territorios, de acuerdo con el sector energético, favoreciendo al conjunto de la ciudadanía, no permitiendo que nadie se quede atrás y, por tanto, convirtiéndola en toda una oportunidad para la cohesión social y la cohesión territorial”.
Los participantes han coincidido en destacar que la colaboración entre administraciones públicas, empresas y sistema educativo será determinante para adaptar las competencias profesionales a las necesidades futuras, impulsar la competitividad de la economía y garantizar que los beneficios de la transición energética lleguen al conjunto de la sociedad.
La jornada se enmarca en el compromiso del Institut d’Estudis Estratègics de Foment del Treball de promover espacios de reflexión sobre los grandes retos estructurales que condicionan la competitividad económica y la generación de buenos puestos de trabajo, con especial atención a los impactos económicos, sociales y laborales del cambio de modelo energético.
Este ciclo cuenta con el apoyo de Naturgy, Banco Santander y Veolia; y la colaboración del Ajuntament de Barcelona y la Diputació de Barcelona.
















Comments are closed.