En un mercado laboral en plena transformación, donde la gestión del talento se ha convertido en un factor decisivo para la competitividad empresarial, compañías como Marlex desempeñan un papel clave como socios estratégicos de las organizaciones. Con 30 años de trayectoria y una sólida implantación territorial, la firma ha evolucionado hacia un modelo de soluciones integrales en recursos humanos, combinando proximidad, especialización y una clara apuesta por la calidad del servicio. En esta entrevista, Àlex Sanabras, CEO de Marlex, analiza los retos actuales del mercado laboral, el papel de las pymes y la importancia de situar a las personas en el centro de la estrategia empresarial.
Marlex nació en Girona y hoy es una de las grandes firmas de recursos humanos del país. ¿Qué hace exactamente la compañía y para qué tipo de empresas trabaja?
Este 2026 estamos de aniversario. Hace 30 años que empezamos nuestro camino y hemos ido creciendo hasta convertirnos en un grupo que ofrece soluciones integrales el ámbito de los recursos humanos.
Actualmente estamos preparados para ayudar a las empresas en la gestión integral del talento: atraer, seleccionar, desarrollar y aportar soluciones de flexibilidad laboral, que permita a las compañías centrarse en su negocio sabiendo que la gestión de personas está profesionalizada, es eficiente y se alinea con su estrategia.
Hablan a menudo de “proximidad” como uno de los rasgos distintivos de Marlex. ¿Qué significa este concepto aplicado a los recursos humanos?
Para nosotros este concepto es clave porque significa estar cerca de las empresas y de las personas, entendiendo su contexto y situación propia. Traducimos la proximidad en equipos que conocen el tejido empresarial local, en procesos ágiles y transparentes y en un acompañamiento continuo que va más allá de la contratación puntual. Se trata de establecer relaciones a largo plazo con las organizaciones con las que trabajamos, convirtiéndonos en sus partners de talento.
En los últimos años Marlex ha protagonizado un crecimiento muy relevante. ¿Cuáles han sido las principales palancas de este crecimiento?
Destacaría tres palancas muy importantes: foco en el cliente, especialización y cercanía a través de la presencia territorial.
Por supuesto, también hemos invertido mucho en talento y en profesionalizar procesos, para seguir reforzando la alta calidad del servicio. Crecer sin calidad y sin cultura sólida no es sostenible. Preferimos un crecimiento consistente y bien estructurado.
Desde Foment ponemos mucho énfasis en el impacto empresarial sobre el territorio. ¿Qué papel juegan compañías como Marlex en la dinamización económica y laboral?
Las empresas de recursos humanos jugamos un papel relevante como facilitadoras del crecimiento empresarial. Ayudamos a que las empresas encuentren el talento que necesitan para desarrollar sus proyectos, reducimos fricciones en el mercado laboral y contribuimos a mejorar la empleabilidad. En el caso de Marlex, nuestra capilaridad territorial nos permite conocer bien las necesidades locales y actuar como un puente eficaz entre empresa y talento, favoreciendo la dinamización económica y la cohesión del territorio.
¿Cómo definiría el momento actual del mercado laboral en España?
Es un mercado muy exigente y en plena transformación. Hay escasez de perfiles técnicos y cualificados, y al mismo tiempo los profesionales tienen expectativas mucho más altas.
Hoy las empresas compiten por salario, pero también por proyecto, liderazgo, estabilidad y desarrollo. La gestión de personas ha pasado de ser un área operativa a ser una palanca estratégica de competitividad.
Una parte muy importante de sus clientes son pymes. ¿Qué retos específicos tienen hoy las pymes en materia de personas?
Las pymes se enfrentan a retos muy concretos: dificultad para atraer talento, limitación de recursos internos y necesidad de profesionalizar su gestión sin perder agilidad. Ahí es donde intentamos aportar método y visión de mercado. Somos el partner que les permite acceder a buenas prácticas en recursos humanos y a tomar decisiones más sólidas en un ámbito clave para su crecimiento.
Más allá del trabajo temporal o la selección, Marlex ha ido incorporando servicios más especializados. ¿Qué importancia tiene la diversificación?
En un escenario en el que las necesidades de las empresas son cada vez más complejas, la diversificación nos permite acompañar a los clientes de manera integral y a largo plazo. Un claro ejemplo en este sentido es la reciente integración de la empresa LeadToChange, fundada por Xavier Marcet, al perímetro de Marlex: con esta operación ahora somos capaces de ofrecer servicios de consultoría de estrategia y liderazgo, aportando así valor en las decisiones clave de las organizaciones. Me gustaría aprovechar esta ocasión para agradecer la confianza de Marcet y todo su equipo, por su voluntad y confianza en la integración al proyecto Marlex.
Han impulsado nuevas líneas orientadas a perfiles de mayor responsabilidad. ¿Por qué es estratégico?
El liderazgo senior es uno de los factores más determinantes para la competitividad de una empresa. A nivel C-level no se trata solo de experiencia técnica, sino de visión, capacidad de transformación y encaje cultural. Una decisión acertada en estos niveles puede cambiar el rumbo de una organización.
Por eso impulsamos Sarah Marlex, nuestra firma de Executive Search, que ya llevaba algunos años operando en Cataluña y que ahora hemos reforzado con oficina en Madrid. El objetivo es acompañar a las empresas en decisiones críticas de liderazgo, donde el impacto estratégico es máximo y el error es muy costoso.
El sector vive una profunda transformación tecnológica. ¿Cómo integra Marlex la tecnología sin perder el componente humano?
La tecnología está transformando el sector, y la inteligencia artificial va a ser un acelerador muy relevante. Hoy ya nos ayuda a analizar datos, detectar patrones, mejorar la búsqueda de talento y hacer procesos más eficientes y objetivos.
Pero tengo una convicción clara: la IA no sustituye el criterio humano, lo amplifica. Si la usamos bien, nos libera de tareas repetitivas y nos permite centrarnos en lo que realmente aporta valor: entender a las personas, asesorar a las empresas y tomar decisiones estratégicas. En talento, el juicio humano sigue siendo insustituible.
Como CEO, ¿cuál es su principal reto a la hora de liderar equipos tan amplios y diversos?
El principal reto es mantener una cultura común y unos estándares de calidad homogéneos en todos los equipos, sin perder la autonomía y la adaptación al territorio, sobre todo teniendo en cuenta la capilaridad de Marlex en el territorio. Liderar implica comunicar con claridad, desarrollar a las personas y asegurar que todos compartimos un mismo propósito y una misma forma de entender el servicio.
¿Qué valores intenta transmitir Marlex internamente y cómo se reflejan en la relación con clientes y candidatos?
Nuestros valores se basan en el compromiso, la honestidad, la orientación al cliente y al candidato, y la excelencia profesional. Además, internamente, fomentamos el trabajo en equipo y la proactividad, ya que creemos que son valores clave para garantizar un mejor servicio. Trabajamos para que estos valores se traduzcan en comportamientos concretos: comunicación transparente, rigor en los procesos y responsabilidad en cada decisión. Creemos que la coherencia interna es la base de la confianza externa.
Mirando a los próximos años, ¿cuáles son los principales objetivos estratégicos de Marlex?
Queremos seguir creciendo de forma sostenible, profundizando en especialización y eficiencia, y elevando la calidad del servicio.
Nuestra ambición es seguir siendo un socio estratégico para las empresas en todo lo que tenga que ver con talento, que va a ser uno de los grandes factores de competitividad en los próximos años.
Para terminar, ¿qué consejo daría a las empresas que quieren crecer poniendo a las personas en el centro de su estrategia?
Les diría que pasen del discurso a las decisiones. Poner a las personas en el centro implica liderazgo de calidad, procesos claros, inversión en desarrollo y coherencia en la gestión.
Y también implica algo que Xavier Marcet explica muy bien: humanismo empresarial. Las empresas son proyectos humanos antes que financieros. Cuando ayudas a las personas a crecer, el negocio crece con ellas. No es idealismo, es una estrategia empresarial muy sólida.






Comments are closed.