El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha remarcado este lunes la necesidad de dar formación a los migrantes y mantener la competitividad y productividad de las empresas con una hoja de ruta para los empresarios.
Lo ha dicho en una mesa redonda con los principales agentes sociales, tras la presentación de un informe del Consejo Económico y Social (CES), acto en que han estado la ministra de Inclusión, Elma Saiz; la consellera de Derechos Sociales de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo, y los presidentes del CES, Antón Costas, y del Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC), Ciriaco Hidalgo.
El lider patronal ha afirmado que en 2025-35 habrá 5 millones de jubilaciones pero que, con la actual pirámide de edad, solo se podrá sustituir a «3,6 millones» de estas personas.
De 2020 a 2025, el 55% de los nuevos empleos en España se han satisfecho por la inmigración, por lo que «la inmigración es totalmente fundamental para mantener la actividad» de las compañías.
Sobre intentar conseguir que la selección de los inmigrantes que necesitan las empresas se pueda hacer en origen, ha dicho que así lo han pedido los últimos años, pero «es muy difícil hacer la contratación en origen, porque hay muchas dificultades administrativas, de competencias, para que sea una realidad».
Reitera que el colectivo empresarial necesita la inmigración para garantizar la productividad y ve necesario tener una hoja de ruta; y, por otro lado, defiende un legislación laboral competitiva: «Tenemos un problema, que no es culpa de los trabajadores, de intentar reducir el absentismo que tenemos en España».
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha reivindicado este lunes la política migratoria del Gobierno con el proceso de regularización extraordinaria, frente a discursos de odio contra la inmigración: «Es un faro moral en el mundo».
En la apertura del acto, la consellera Mònica Martínez Bravo ha defendido una «migración bien gestionada permita avanzar hacia un modelo económico que fomente la prosperidad compartida», y que una señal de ese consenso ha sido el amplio consenso, dice, en torno al proceso de regularización extraordinaria.
Informe
Durante la presentación, Costas (CES) ha afirmado que el informe señala que la migración en España presenta una singularidad, ya que es el cuarto país del mundo en población inmigrante, después de EE.UU., Alemania e Inglaterra, pero que España ha llegado a esta posición en «escasamente 20 o 25 años», cuando estos países lo hicieron en los últimos 60 o 70 años.
«Hoy tenemos 10 millones de inmigrantes. Es un caso singular, no hay ningún otro país en occidente que haya tenido que gestionar ese proceso migratorio», y remarca que la mayoría de población inmigrante, tanto en Europa como en España, esta en situación regular.
Ia irregularidad, una «gran lacra»
También el documento hace referencia a que en los primeros 5 años hay una diferencia salarial de casi el 30% entre un trabajador de procedencia inmigrante y uno español; y cree que la irregularidad es la causa fundamental de la precariedad laboral y la cronificación de la pobreza en España: «La irregularidad es la gran lacra del proceso inmigratorio».
Advierte de que la actitud tradicional de acogida de la sociedad española hacia la inmigración ha cambiado; y el informe apunta a que «hay que controlar, asegurar y gestionar eficazmente» la inmigración y a la necesidad de un ‘pacto de sociedad’ para lograrlo, teniendo en cuenta al ámbito empresarial.
Por su parte, Ciriaco Hidalgo (CTESC) ha considerado fundamental la contribución de los migrantes; lamenta que «la precariedad o la sobrecualificación son realidades que aún persisten y que representan una pérdida de oportunidades»; y aboga por la integración de la población migrada no solo por justicia social, sino también por una necesidad económica y una inversión estratégica en el futuro.











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